12 factores clave para decidir cambiar de empresa

Un estudio realizado por Gallup analizó qué motiva a los trabajadores a quedarse en su actual empresa o qué les hace cambiar a otra empresa. El resultado final se concreta en 12 factores clave. Veremos en este artículo los seis primeros y dejaremos los restantes para otra entrada.

El primer factor son las expectativas sobre uno mismo. Y es que es muy importante saber qué se espera de nosotros para poder conseguir que nuestro rendimiento sea el adecuado. Es importante destacar que las expectativas sobre nosotros quedan principalmente fijadas en las entrevistas que hayamos tenido en el proceso de selección. Si en ese momento exageramos nuestras capacidades es fácil que nos pillen o que para evitarlo tengamos que hacer un sobreesfuerzo que hará que acabemos pensando en irnos a otra empresa. Lo malo es si seguimos exagerando, porque simplemente será una huida hacia adelante y volveremos a estar igual.

El segundo factor son los recursos de que disponemos para realizar nuestro trabajo. Por mucho empeño que le pongas no puedes desarrollar un buen trabajo si no se te dan los medios suficientes. Por poner un ejemplo: si eres delineante sería deseperante usar un programa de diseño de una versión muy antigua en un PC con varios años de antigüedad. Sería como tener que hacer las cosas a mano, o peor. Para evitarnos esta sorpresa al entrar deberemos tratar de recabar información en las entrevistas o a través de nuestros contactos.

El tercer factor es poder ejercer las propias habilidades. Si eres economista no te gustará estar mucho tiempo trabajando como recepcionista, por poner un ejemplo. Lo normal es que nuestro trabajo nos encaje en nuestro perfil, que para eso hemos seleccionado en donde queríamos trabajar. Salvo que por causas de fuerza mayor hayamos aceptado un trabajo que no nos encaja como mal menor, como por ejemplo salir del paro mientras se busca algo mejor.

El cuarto factor es el reconocimiento de los demás. Es importante tener un buen ambiente de trabajo en el que se nos de una palmadita en la espalda al hacer las cosas bien y no haya rencillas entre compañeros. Para evitar esta situación insisto en el uso de la red de contactos para conocer de antemano qué nos vamos a encontrar dentro de la empresa.

El quinto factor es el apoyo de los superiores. Si no te apoyan y te vienen siempre con el rollo de ser proactivo es que no les interesas más que como un dato contable: sólo ven lo que te pagan y lo que cobran por ti y sólo quieren sacar el máximo margen. Sin ese apoyo llega la frustración, la desmotivación y puedes acabar en despido interior.

El sexto factor es la formación. Y este tema lo suelen sacar mucho en las entrevistas. Te dirán que hay formación, que hay varios cursos al año y luego no sueles ver ni el temario de ninguno. Es un error que va contra la empresa: los trabajadores bien formados rinden más y mejor y se estrecha el lazo de unión con la empresa.

El séptimo factor es la consideración de nuestras opiniones e iniciativas.Si constantemente vemos que intentamos aportar algo y nadie nos escucha es que la empresa desperdicia el talento de sus empleados. La inutilidad de nuestros intentos de aportar algo hará que busquemos una empresa más receptiva.
 
El octavo factor es el sentido de tu trabajo dentro de la empresa. Si percibes que tu trabajo no se considera fundamental en la empresa o sin llegar a tanto, si consideran que tu trabajo no aporta realmente mucho a la empresa y es como si te dejaran trabajar ahí entonces es fácil desmotivarse y querer remontar el vuelo en otro sitio.
 
El noveno factor es la calidad en el trabajo. Si la empresa fomenta el ser chapuzas y les da igual el resultado, quizá se está desaprovechando tu talento y posibilidades. El tener como objetivo constante el hacer las cosas lo mejor posible y mejorarlas hace que nos sintamos activos y no pensemos en cambiar de empresa.
 
El décimo factor es el clima laboral y las relaciones personales. Muy entroncado con el cuarto factor antes citado, el reconocimiento de los demás. Un buen ambiente en el que sabe que siempre hay una mano amiga dispuesta a ayudar en caso de necesidad es algo que no se paga con dinero.
 
El undécimo factor es el propio progreso. En este caso se trata de tener claro si lo estamos haciendo bien y si estamos avanzando en nuestros objetivos profesionales. Si dentro de la empresa no podemos moevenos a algo que consideramos mejor nos veremos estancados y en un callejón con la única salida de un cambio de patrón.

El duodécimo y último factor es la carrera profesional. Muy relacionado con lo anterior. Debe estar clara la forma en que se puede progresar dentro de la empresa para encontrar el estímulo suficiente dentro de ella. Debe ser posible poder optar a puestos de más responsabilidad o de tener mejoras salariales o sociales.

Como ya he mencionado en algunos de los factores, debemos hacer uso de nuestra red de contactos para recabar información antes de entrar en la empresa a fin de evitar vernos atrapados en alguna de estas encrucijadas y tener que volver a empezar el proceso de búsqueda de trabajo.

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