Promesa en Foncalent

Martes 13 enero 2009

De lo que hoy voy a hablarle ocurrió hace casi cuarenta años. Como suele suceder con las cosas importantes, he olvidado casi todos los detalles y conservo, además de mi imagen cautiva en una fotografía, el recuerdo grande, el hecho importante: una mañana solemne hice mi promesa como boy scout. Ya sé que para muchos desavisados esta es noticia sin sustancia, incluso una invitación a la broma. Pero no así, entonces y ahora, para miles de niños o adolescentes que en ese momento asumen, junto con el pintoresco derecho a llevar una pañoleta al cuello, su primer compromiso cívico. Tal y como van las cosas no creo que sea, desde este punto de vista, asunto de chanza. Si evoco ahora ese hecho entiendo que a través de recovecos de la biografía y la conciencia, algo en mí quedó forjado por esa promesa, aunque sólo sea el recuerdo de una frase, de un objetivo señalado por el fundador del movimiento scout -quizá de vuelta de muchas cosas-: “dejar el mundo un poco mejor de lo que lo encontraste”. No es mucho, pero es que hay gente absolutamente dedicada a dejarlo peor o, al menos, a encontrar justificación o indiferencia para los actos que lo dejan peor, más feo, más triste. No pretendo que esa experiencia personal fuera vivida de manera idéntica por todos los que seguimos esa vía educativa: debería converger y combinarse con otros factores para que germinara en opciones de esas que atraviesan una vida, aunque sí que sé que para muchos de los que conmigo estaban esa mañana algo significó y hasta sigue significando.
Si le cuento esto hoy es porque ese gesto, ese compromiso, lo realicé arriba, en lo más alto de la montaña dura, seca y cortada de tiempo que es Fontcalent. Mirando a un Alicante que, desde allí, casi siempre es bruma: una ciudad constituida en la línea misma del horizonte. Podría haber hecho esa promesa en sitios más “bonitos”, pero no, en aquel momento, con más significado. Fontcalent era “nuestra” montaña: estaba naciendo el Grupo Lucentum en el colegio salesiano y pensar en campamentos en los Pirineos era un sueño aplazado para el futuro; ni siquiera, aún, habíamos practicado las cimas del Maigmó, de Aitana, de Bernia o del Benicadell, no habíamos elaborado nuestra geografía íntima de montañas desde las que se espera siempre ver el mar -¿no sería esa la condición última del alicantino?-. Pero Fontcalent -su entorno- había acogido nuestras primeras salidas. Porque estaba allí, porque estaba “aquí”. Por eso seguimos yendo, rodeándola, explorándola, subiéndola -hasta en una noche de San Pedro, a ver los fuegos artificialesÉ que no se veían-.
Evoco todo esto en días en el que el gas se convierte en arma y en que Palestina nos vuelve a quebrar el alma, porque me cuentan que Fontcalent está, ya, herida, muy herida. Hace tiempo que no subo, pero basta echarle miradas desde la lejanía, quizá en un atardecer rojo rabioso -Fontcalent es nuestro poniente- para advertir que el perfil no es el que era. La misma fuente que le dio nombre está marchita. Y se denuncian nuevas actividades enormemente agresivas con la montaña. El proyecto de PGOU no sólo no hace nada por remediar el asunto, sino que crea las condiciones para su agravamiento. Como suele sucedernos, no estamos siendo capaces de entender el valor profundo de nuestro territorio, de nuestros lugares que no sólo son piedras y matas de esparto, sino que son tardes y amaneceres, excursiones y recuerdos. Lugares que, en su pobreza de líneas, en la sencillez de su dibujo, en la escasez de su paleta de colores -variaciones, al fin, entre el gris y el azul-, albergan formas de vida esenciales. O que nos deberían parecer esenciales, pues nos son propias y no tenemos otras.
Quizá no vuelva a subir a Fontcalent, quizá me contente con ese recuerdo desvaído de una jornada de emoción infantil. Pero no quiero que me quiten mi montaña, no quiero que el egoísmo de algunos, la impericia de otros o la resignación de la mayoría me arrebaten el escenario de lo que fue un ilusión que me ha acompañado por toda mi existencia, siquiera sea como semilla de otras cosas. Quiero que sea posible para nuevos niños gozar de ese paisaje de Alicante, para que se les quede cosido en los ojos del alma. Al final, me parece, los alicantinos se van distinguiendo entre aquellos que aman su ciudad y su entorno y los que no lo hacen -y aquí incluyo desde los que consienten que se la quiebre cada día hasta los que, directamente, la odian practicando decisiones para alejarla de su devenir y su memoria-. ¿Pero será un pecado alentar todavía a ese amor en retroceso?

La casualidad ha querido que Daniel Jover, un gran amigo que, creo, estaba conmigo allí arriba, en Fontcalent el día de mi promesa, me mande hoy desde Barcelona un artículo de Jordi Borja, muy crítico con la evolución de las políticas urbanísticas en España y que comienza con una cita de Borges: “La ciudad nos impone el deber terrible de la esperanza”. Sea. Los esperanzados volverán hoy y otros días a recorrer los caminos de polvo y años que conducen a Fontcalent, esa montaña que necesita la ciudad. Ya verá usted: los enamorados de la destrucción, del solar, de la ruptura de los equilibrios de la vida, dirán que los esperanzados somos las gentes del no, las gentes que nos oponemos a todo. Digámosles que sí. Que nos oponemos a sus pesadillas de suelo comprado, a sus recalificaciones de los recuerdos y a sus fábricas de aridez. Digámosles que no con un sí a Fontcalent, grande como la sombra de Fontcalent cuando el sol se nos va. Y digámosles un no luminoso, como las rocas de Fontcalent cuando el sol está sobre el Benacantil, a sus fantasías de arrasamiento de la piedra y las promesas.

Manuel Alcaraz Ramos es profesor de Derecho Constitucional de la UA.

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Sembrar el futuro

Viernes 12 diciembre 2008

Actualizado jueves 11/12/2008 20:16

ANA Mª NIMO

Actuar en el presente con la mirada puesta en el futuro es lo que hacen los voluntarios que cada mes de noviembre se desplazan hasta Las Carlderetas –un espacio natural cercano a la localidad tinerifeña de El Sauzal– para repoblar la zona con más de 2.500 ejemplares de plantas autóctonas.

Unos 750 miembros de la Federación de Asociaciones Scouts de Tenerife acudieron raudos la cita. El objetivo de este tipo de actividades es que “los chicos y chicas se den cuenta de lo que cuesta plantar y hacer crecer una pequeña semilla de árbol y todo el bien que la masa forestal puede ofrecer a nuestra isla y a todos sus ciudadanos, los del presente y los de generaciones futuras”, según apuntan desde la Federación.

Los chavales trabajaron codo con codo con voluntarios de otras organizaciones como Cruz Roja Española o la Comunidad Hindú de Tenerife. Los monitores organizaron el trabajo y repartieron las tareas a los castores (chicos de entre 6 y 8 años), a los lobatos (de 8 a 12 años), a los scouts (de 12 a 16 años), a los escultas (adolescentes de entre 16 a 18 años) y a los rovers (adultos de 18 a 21 años).

Las tareas fueron asignadas en función de la edad y capacidad de esfuerzo. Mientras que los scouts, escultas y rovers cavaban los hoyos, los más pequeños los surtían de semillas y pequeños bulbos al tiempo que se familiarizaban con as distintas especies subtropicales que sostenían en sus manos (palo blanco, laurel, naranjero salvaje, acebiño y fayas).

Con iniciativas como esta, el Gobierno de Canarias “pretende concienciar y sensibilizar de la importancia que tienen nuestros bosques autóctonos, ya que contribuyen a la mejora de la estabilidad climática, el nivel de nuestros acuíferos y conservar el suelo, la biodiversidad y la calidad del aire». Sin olvidar «que contribuye a reducir los efectos del cambio climático”.

De esta manera la administración canaria, en colaboración con la Oficina de la Participación y el Voluntariado Ambientales, tratan de “promover la implicación social y la participación comunitaria en las tareas de recuperación del entorno”.

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Scout y ex vicepresidente del Congreso Nacional

Miércoles 26 noviembre 2008

Miércoles 26 Noviembre 2008

TEGUCIGALPA.-Este 26 de noviembre se cumplen 100 años del nacimiento de una de las figuras más preclaras de nuestra patria: el  doctor José Ramón Villeda Morales, presidente de la República de 1957 a 1963.

Poseedor de una extraordinaria personalidad y una natural distinción que cautivaba, con una capacidad de oratoria que impactaba a las multitudes, el doctor Villeda Morales, desarrolló una gestión presidencial de grandes logros, que en una fecha como hoy hay que recordar.

Su gobierno se inició con un acto magistral: en lugar de efectuarse la toma de posesión presidencial en la sala de sesiones del Congreso Nacional, como se venía haciendo, convirtió dicha ceremonia en un acontecimiento popular en el Estadio Nacional, lo que ya quedó establecido para el futuro; antes la ceremonia se hacía ante un reducido número de personas, funcionarios, diputados y diplomáticos, ahora se realiza ante más de 30,000 personas que caben en las graderías de nuestro Estadio Nacional.

En esta fecha consideramos un acto de justicia referirnos a la preocupación y el interés del doctor Villeda Morales por la juventud,  manifestada entre otras actividades en el apoyo y protección que brindó al Movimiento Scout.

Dejaremos a los historiadores el estudio de su gobierno y de sus obras más relevantes: como ser la creación del Instituto Hondureño de Seguridad Social, construcción del Hospital  Materno Infantil, Ley de Emisión del Pensamiento, Ley de Reforma Agraria, creación de la ENEE, construcción de la represa hidroeléctrica Río Lindo primer proyecto hidroeléctrico de Honduras cuya realización fue una verdadera odisea, emisión del Código del Trabajo que provocó la oposición de un sector de la empresa privada,  que manifestaba que dicha ley provocaría la quiebra de muchas empresas y el deterioro de la economía del país, sin embargo este código ha sido uno de los factores que más ha contribuido a la paz social de Honduras librándolos de los baños de sangre que han sufrido nuestros vecinos,  otra gestión que cabe destacar fue la dotación del terreno a la Universidad Nacional, donde hoy se levanta nuestra Ciudad Universitaria.

Su deseo de ayudar a la juventud, lo pone de manifiesto desde el inicio de su gestión presidencial enviando al Congreso Nacional el proyecto de Ley de Protección al Movimiento Scout,  para asegurar a los scouts el ordenamiento jurídico para sus actividades, concediéndoles el uso exclusivo de sus insignias, uniformes y distintivos: promoviendo además la creación de grupos scouts en las escuelas públicas.

Con el apoyo de su gobierno, se realiza en Valle de Angeles, en diciembre de 1961, el 5to Camporee Scout  Centroamericano; en los mensajes que el doctor Villeda Morales dirige a los jóvenes scouts, de Centroamérica, México y el Caribe, ahí  reunidos, expresa su amor por la juventud y su fe en el Movimiento Scout, lo que se puede apreciar en los párrafos que transcribimos a continuación:
¨
Mi gobierno acoge con simpatía al Movimiento Scout, que es moralizador, que es profundamente humano y fervorosamente cristiano; hemos emitido leyes proteccionistas porque estamos compenetrados de sus bondades, de la nobleza de sus principios y de la grandeza del espíritu que lo anima, lo apoyamos porque constituye una proyección educacional de los muchachos, más allá del hogar, más allá de la escuela, porque fomenta la salud de la mente, y la ortopedia del carácter en el área extraescolar¨. Y continúa con su palabra elocuente,  con la frase adecuada para cada ocasión: ¨A vuestra llegada, os llamé jóvenes y niños de América, ahora quiero llamaros jóvenes y niños de Honduras, porque esta, muchachos de otras latitudes, es vuestra patria, y me complace declararlos ciudadanos juveniles de Honduras. Ciudadanos scouts de esta patria, en homenaje a vosotros y a las patrias de cada uno de vosotros; sois ciudadanos de Honduras, porque representáis la ciudadanía potencial de nuestros países, la ciudadanía en fermento del mundo del mañana…¨.

Entre los jóvenes scouts, reunidos en aquella oportunidad, se encontraba Napoleón Duarte, que años después fue presidente de El Salvador, también se encontraba otro joven scout, Rafael Leonardo Callejas que treinta años después, siendo presidente de Honduras, brindaría todo su apoyo  a la celebración del XVI Camporee Centroamérica, que se realizó en forma exitosa, también en Valle de Angeles en diciembre de 1992.

Del Movimiento Scout al que brindó todo su apoyo el presidente Villeda Morales, han salido distinguidos profesionales y otros dos presidentes de Honduras: Carlos Roberto Flores y Manuel Zelaya Rosales.

Sean estas líneas, un homenaje de especial reconocimiento al doctor Ramón Villeda Morales, en el centenario de su nacimiento por el apoyo y protección que brindó a la juventud scout de Honduras, que en sus palabras ¨Es un movimiento maravilloso, que sirve para modelar  los espíritus juveniles ¨.

26 de noviembre de 2008

http://www.latribuna.hn/news/50/ARTICLE/49776/2008-11-26.html

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Los boy scouts blanquean el Albaicín

Miércoles 26 noviembre 2008
Los jóvenes serán los encargados de limpiar las paredes y visitar los centros educativos de la zona para concienciar a los chicos sobre la limpieza del barrio Rebeca Alcántara/ Granada | Actualizado 26.11.2008 – 01:00
 

Varios jóvenes del grupo de boy scout del barrio, encargados de eliminar las pintadas.

Los grafitis de las calles del Albaicín están condenados a la desaparición. Las paredes ‘decoradas’ con estas pintadas serán limpiadas por jóvenes boy scouts que participan en la nueva campaña del proyecto Échale una mano al Albaicín.

Rodillo en mano varios concejales del Ayuntamiento comenzaron ayer con la labor de blanqueado en la pared de la cuesta de San Gregorio. Los muros recuperarán así el blanco original bajo el que quedarán las otras pinturas que los han impregnado durante los últimos tiempos.

Los jóvenes del grupo de boy scout del barrio estarán encargados de eliminar las pintadas. Pero no será su única labor sino que además los chicos irán a los centros educativos de la zona para repartir folletos e intentar concienciar a los alumnos de la importancia de mantener las calles limpias para que todos “puedan disfrutar de ellas”.

El objetivo de la Fundación es llegar a los más jóvenes con esta iniciativa y para ello, además de los folletos, la Fundación repartirá 500 camisetas y 1.000 alfombrillas de ordenador con el lema de la campaña: En el Albaicín yo no pinto nada. En los colegios del barrio se colocarán 500 carteles en los que también se podrá leer el mismo mensaje.

El presupuesto total de la campaña asciende a unos 80.000 euros, según afirmó la concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento, María Dolores de la Torre, y será financiado con fondos europeos Urban.

La previsión fijada es que las labores de limpieza estén terminadas entre los meses de diciembre y enero. El representante de la asociación de scouts, Alejandro Martínez, explicó ayer que su intención es difundir entre sus vecinos la idea de que “merece la pena” mantener un entorno en el que no haya deterioro. El joven afirmó sentirse “muy orgulloso” de poder difundir este mensaje entre sus vecinos.

Aunque los jóvenes scouts serán los encargados de pintar y limpiar las paredes, la concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento aclaró que para el arreglo de otras superficies como la piedra será necesario requerir la labor de una empresa especializada.

http://www.granadahoy.com/article/granada/288571/los/boy/scouts/blanquean/albaicin.html

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Entrevista con Jaume Sanllorente en el II Congreso de jóvenes con valores

Miércoles 26 noviembre 2008

«Los pobres de la India son mis maestros y mis jefes. Ellos me enseñan a ser generoso, humilde y paciente», asegura este joven de 32 años que lo dejó todo para salvar del cierre un orfanato con 40 niños.

Entrevista con Jaume Sanllorente en el II Congreso de jóvenes con valores
Sanllorente durante su charla/SIGIFREDO

Jaume Sanllorente tiene 32 años. En 2003 fue de vacaciones a la India para descansar de su trabajo como periodista de información económica en España, pero «la experiencia brutal de la pobreza» que allí observa le impacta de tal modo que no puede dejar de pensar en ella. Un año después regresa al mismo país y el último día de su estancia en él se da de bruces con un drama que le sale al paso sin buscarlo: un orfanato de Bombay cierra sus puertas y los 40 niños que en él viven se van a la calle si nadie lo remedia. Jaume no lo piensa dos veces: regresa a Barcelona, vende su piso, deja su trabajo y vuelve de nuevo a la India con el dinero necesario para saldar las deudas del orfanato y así impedir su cierre.
¿Qué recuerda del trabajo en el que era un periodista de información económica?
Que aquello era como la prensa del corazón, pero con corbatas: divorcios de empresas, matrimonios, infidelidades…
¿Se fue huyendo de todo eso?
Por aquel entonces yo estaba encantado con mi vida, con mi entorno y con mi trabajo, pero al ver la pobreza me sentí reponsable directo de esa situación. Jamás hay que ayudar para huir de nada, pues sólo se puede compartir si primero se llenan los vacíos que uno tiene.

¿Qué le impulsa en su tarea?

El niño 41 que entró en el orfanato que acababa de salvar. Al ver que pasábamos de 40 a 41, me di cuenta que tras él podía venir el 42 y el 43 y el 44 y el 45… Esa es la persona que me inspira día a día.
¿Podemos saber su nombre?
Se llama Rohit y tiene 10 años. Cuando llegó en 2004 al orfanato de la mano de su abuelo, era epiléptico y sus padres habían muerto, algo que le ocurrió también al abuelo justo una semana después de entregarnos a Rohit, que hoy está guapo y contento, además de ser un buen estudiante. Es un ángel.
Ahora tiene menos medios materiales que antes: ¿no es cierto?
Lógico y natural.
¿Ello le ha restado felicidad?
No, ahora soy mucho más feliz que antes, claro está (…y Jaume se ríe con un algo que contagia). Librarse de cosas materiales sólo da alegría.
¿De dónde brota la felicidad?
De querer con sinceridad que los demás sean felices; no uno mismo. Ese es el secreto.
¿Con sólo quererlo vale?
Sí, porque si uno cree sinceramente en esa querencia la llevará a la práctica.
¿Me puede decir qué hacemos aquí?
Somos un instrumento, algo así como un violín que sólo tiene cuatro cuerdas y que en el fondo no es más que un trozo de madera. Sin embargo, si se toca bien ese instrumento, uno regala música a los demás. Del mismo modo, nuestras vidas adquieren un gran significado si ayudamos a los demás, si tocamos música para los demás. Es muy triste que nadie regale música a nadie.
¿De quién ha aprendido eso?
De los pobres de Bombay, que son mis maestros y me enseñan a ser generoso, agradecido, humilde y paciente. Gran lección, ¡uf!, ésta de ser paciente. Ellos me ayudan a mí, que sólo soy su servidor y estoy por debajo de ellos y entregado por completo a ellos. Son mis jefes.
¿En qué cree?
No necesito creer porque sé que Dios existe: lo respiro, lo siento. Se cree en algo que no tocas, pero yo lo toco. No hay protones ni evidencias científicas del amor ni de la generosidad. Son virtudes que no se ven con un microscopio, pero existen. Es algo que hemos sentido todos, ¿no? Y estas expresiones divinas son Dios. La esencia, la desnudez de todas las religiones es idéntica. Lo mismo que dijo Buda también lo dijo Jesucristo: amor, generosidad, entrega, perdón…
¿Un consejo fácil?

Sonreír en el ascensor. No sirve de nada querer cambiar el mundo, si no eres capaz de regalar una sonrisa al ciudadano anónimo con el que te cruzas. Hay que sonreír cada mañana, aunque corras el riesgo de que parezca que estás como una cabra.

Jaume Sanllorente participó ayer en el II Congreso de Jóvenes con Valores celebrado en Madrid, cuyos organizadores pretenden que dicho evento sirva para despertar las conciencias y mostrar ejemplos inspiradores que abran las mentes y siembren semillas en el potencial espiritual de cada ser humano. Ayer, este hombre que contagia amor, paz y felicidad habló a los jóvenes de su experiencia personal en la India, así como de la ingente labor social que desarrolla en favor de los más necesitados de aquel país a través de su ONG «Sonrisas de Bombay», con la que ha salvado la vida a más de 6.000 niños en apenas cuatro años.

http://www.abc.es/20081125/nacional-sociedad/entrevista-jaume-sanllorente-congreso-200811252246.html

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Pedro García: “Con la cocaína y las copas he perdido muchas veces”

Miércoles 26 noviembre 2008

El campeón olímpico de waterpolo en Atlanta 1996 Pedro García Aguado afirmó hoy, tras superar su adicción a las drogas, que el día que le echaron del equipo “fue el primero” de su vida, aunque reconoció que “pensaba que era el final”, durante su intervención en el II Congreso de Jóvenes con Valores ”Lo que de verdad importa”, celebrado en Madrid.

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El waterpolista español, que competía al más alto nivel y cayó al mismo tiempo en el mundo de las drogas, el alcohol y las fiestas nocturnas explicó que ese “vivir sin límites” le obligó a abandonar su carrera deportiva y a sentirse “fracasado como persona”.

Tras ingresar en una clínica de desintoxicación y recuperarse por completo, emprendió una nueva etapa como terapeuta para evitar que otros jóvenes cometieran el mismo error. “?ramos un grupo de jóvenes con un sueño que perseguía ganar, sin embargo, me tuve que bajar en marcha de la gran ola en la que estaba subido, porque me estaba haciendo mucho daño”, afirmó, lamentando su relajación pensando que “controlaba todo en la vida, cuando en realidad todo estaba descontrolado” a su alrededor.

Pedro García comenzó a beber en exceso cuando sólo tenía 15 años: “Tenía una enfermedad, era adicto, primero alcohólico y luego toxicómano. He ganado ante búlgaros, yugoslavos, ante el mundo, pero delante de la cocaína, delante de una copa, he perdido muchas veces”, asumió.

Y es que en la vida, según García Aguado, hay que ir aprendiendo constantemente y “no es necesario ser de una clase social baja para consumir drogas”. El libro ”Mañana lo dejo”, escrito por el waterpolista, hace reflexionar y muestra que “ser drogadicto es una enfermedad estigmatizada”.

“Si no hubiese reaprendido a vivir, volvería a drogarme, soy el que me tengo que adaptar a las circunstancias, no ellas a mí”, concluyó a su paso por el II Congreso de Jóvenes ”Lo que de verdad importa”.

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“Los scouts pueden hacer mucho bien a la juventud”

Martes 25 noviembre 2008
Recuerdos sobre el 50 aniversario del grupo del Pilar, el más veterano de Jerez
Francisco Abuín / Jerez | Actualizado 24.11.2008 – 01:00

José María Berraquero en la sacristía de San Miguel antes de oficiar la misa en dicho templo.

El más veterano de los grupos scouts de la ciudad, el del colegio del Pilar, celebra sus bodas de oro fundacionales. Si hay un nombre propio que ha marcado su devenir ha sido y es el de José María Berraquero, profesor en el centro educativo desde 1957 e impulsor de los scouts ‘marianistas’. A sus 76 años de edad recuerda con nostalgia aquellos inicios cuando hoy en día su vida está dedicada al sacerdocio desde que en 2003 fuera ordenado presbítero.

-¿Qué recuerdos le trae los comienzos con los scouts?

-Fue muy sencillo y en cuanto a anécdotas y vivencias serían infinitas de contar.

-¿Cómo surgió la idea de formar este grupo?

-Los puso en marcha Luis Laita y yo colaboraba con él como comisario general. Su nombre era Grupo Scouts Católico Españoles, movimiento que funcionaba en Madrid y de allí vino a Jerez.

– ¿Los principios del escultismo son válidos hoy?

-La sociedad ha cambiado mucho. Es un lugar de formación humana y religiosa para los jóvenes.

– ¿Sirven los scouts como un vínculo de unión con el colegio por los antiguos alumnos?

-En general los Scouts en aquellos tiempos eran los que movían las actividades extra escolares del colegio. Hoy existen otros movimientos en los que pueden participar los que lo deseen.

– Habrá muchos instantes, buenos y malos, en 50 años de historia ¿Cuáles son los que más recuerda?

-En estos cincuenta años he vivido momentos duros para mi vida, en 1968 perdí a mi padre y mi esposa. Luchando y con la ayuda de Dios todo se puede superar. Mis hijos formaron parte del grupo. Hoy el mayor colabora en la Asociación de Padres de Alumnos del colegio, mientras que el segundo es religioso Marianista. La pequeña no estuvo vinculada al movimiento aunque vivía nuestras situaciones.

– ¿Qué le ha aportado los scouts a su vida?

-Sería muy largo de enumerar los momentos de satisfacción y los menos agradables. Tengo buenos amigos jóvenes y menos jóvenes con los que me reúno y convivo con ellos muchas veces. Desde el comienzo procuré entregarme a tope. He recibidos cosas buenas y otras menos buenas.

– ¿Cómo observa la actualidad de este movimiento?

-Es muy importante que los jóvenes lo conozcan y se integren en los distintos grupos para formarse humanamente y en la educación de la fe.

– ¿Y su futuro?

– El movimiento Scouts es importante para la juventud. En esta sociedad en la que vivimos, este movimiento puede hacer muchísimo bien a los jóvenes ya que son muchos los que encuentran un lugar de relacionarse unos con otros y formarse.

– ¿Se atreve a evaluar el estado de salud del grupo del Pilar?

El grupo del Pilar, como toda obra, ha tenido sus altas y su bajas pero sigue en la brecha durante cincuenta años a pesar de las muchas dificultades que surgen en la vida. Sigue creciendo y sigue adelante.

– ¿Cómo está viviendo la celebración de estos cincuenta años?

En este primer dentro del programa del cincuentenario hay proyectadas distintas actividades que culminan el próximo año en el mes de mayo. El día de la inauguración me llene de satisfacción al encontrarme con tantos jóvenes que han pasado por el grupo, y eso que muchos no se llegaron a enterar del evento. Esperemos que una vez que ha pasado este primer encuentro la asistencia sea tal que no quepamos ni la capilla ni en el polideportivo del colegio.

http://www.diariodejerez.es/article/jerez/287164/los/scouts/pueden/hacer/mucho/bien/la/juventud.html

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Los scouts, siempre listos para ayudar a los demás

Martes 25 noviembre 2008

Unos 2 mil jovencitos de 6 a 17 años aprenden valores y servicio comunitario mientras juegan. Los más pequeños que forman parte de La Manada representarán a Honduras en un congreso centroamericano, en abril de 2009, en Belice

Tegucigalpa, Honduras .

Ser parte de la Asociación Scouts de Honduras es un gran logro para Mónica Sofía ávila.

La pequeña de 9 años de edad es uno de los integrantes del grupo La Manada, donde niños de 6 a 11 años se reúnen todos los sábados en un programa donde no solo juegan, sino que adquieren conocimientos.

Y es que, al igual que ella, un grupo de jovencitos desde 6 a 17 años, en vez de estar en casa viendo televisión o jugando al fútbol en sus ratos libres, realizan actividades sociales como limpiar áreas verdes, recoger basura y hasta lavar los bustos ubicados en el bulevar Los Próceres, en una labor que es aplaudida por los capitalinos.

“Estoy muy feliz de estar en la Manada, he aprendido mucho jugando”, dijo Mónica.

Quiénes son

Desde su nacimiento en 1921, la Asociación Scout de Honduras, ha logrado estimular a niños y adolescentes a ser mejores personas cada día.

Con la frase “Siempre listo”, un lema que se ha escuchado durante generaciones, es la bandera de lucha de estos jovencitos que están prestos a responder a un llamado de ayuda de la población.

En la capital, los Scouts de Honduras están organizados en 4 distritos y cada uno contiene 6 grupos de trabajo.

“Cada equipo está clasificado de acuerdo al rango de edades de los miembros”, explicó José Ramón Pereira Pascua, Director de Distrito 1 de Tegucigalpa.

El grupo La Manada está conformado por niños de 6 a 11 años, después de esa edad pasan a la unidad Tropa conformado por menores de 11 a 15 años.

Los jovencitos que tienen entres 15 y 17 años forman parte de la unidad de Caminantes y de 18 a 21 son los Roberts.

Los grupos

“La Manada” es la tropa que aglutina a los más pequeños y está integrado por seis niños a través del método “aprender jugando”.

Se reúnen para realizar una serie de actividades que les ayuda a conocerse a ellos mismos, a ser solidarios con el prójimo, a mantener una relación con Dios, y a contribuir en la sociedad sin esperar nada a cambio.

Estos chiquitines tienen un encuentro semanal, dedican dos horas los sábados para compartir con sus compañeros nuevas experiencias.

En cada reunión aprenden algo nuevo, lo que más les gusta y divierte, es que lo hacen por medio del juego.

Saltar, correr, gritar y hasta ensuciarse es parte de este proceso, y definitivamente lo disfrutan al 100 por ciento.

El único requisito para entrar al equipo es saber leer y escribir. No se recluta a los miembros, el niño elige a sus compañeros por afinidad.

Estos chicos participarán el año próximo en el Quinto Encuentro Centroamericano que se realizará en abril del año próximo en Belice. Los padres de familia ya empezaron a realizar una serie de actividades para agenciarse los fondos.

Las etapas

A todos se les pide pagar voluntariamente una mensualidad de 15 ó 30 lempiras por la inscripción que le da derecho a un carnet de identificación y una insignia que el scout se coloca en el lado izquierdo de la camisa.

Después de La Manada, al cumplir los 11 años, pasan a formar parte de la Tropa, para ello deben saber cómo se elaboran tres tipos de nudos, que son los básicos: el ocho, el as del guía y el simple o nudo ciego como se le conoce comúnmente.

 

Además reciben una capacitación adicional, donde se les enseña otro tipo de nudos que los preparan para ir de campamento.

La frase que les identifica es “Siempre es mejor”, porque lo que quieren es llegar a ser mejores cada día siempre.

Otro de los lemas que han creado es: “Historia sin fin”, la cual surgió en un campamento reciente, con plena convicción aseguran que el significado es que ellos cada día hacen su propia historia.

Y es que eso no es todo, la creatividad de los chicos es interminable, a su corta edad componen sus propias canciones, las que entonan a todo pulmón cada vez que realizan una caminata, asisten a un campamento o realizan una actividad.

Los integrantes de La Manada son los más pequeños del grupo, por eso siempre les acompaña un adulto.

La asociación se compromete de cuidar a los pequeños, para esto existe una estricta vigilancia de parte del educador mayor, su presencia es estimulante, este se incorpora alegremente al dinamismo de los niños y adolescentes.

Identificación

Con mucho orgullo los scouts portan su uniforme, el que consta de una camisa verde, pantalón de mezclilla color azul y zapatos oscuros.

En la camisa llevan dos insignias, en la parte de enfrente una flor del lis Nacional, significa scouts de Honduras y la otra es la flor del Lid Mundial, lo que quiere decir que hay hermandad mundial.

La flor nacional tiene dos estrellas que representan lo alerta que deben estar los jóvenes y cada punto de las estrellas es un artículo de la ley scouts. El pañuelo en el cuello, según su color, representa un grupo.

El movimiento tiene casi dos mil miembros en la capital. Se reúnen en escuelas y colegios. Dentro de sus principios está ser honorable y prestar servicio sin esperar nada a cambio.

Antes se conocían como Boys Scouts, pero al ingresar muchachas, a través de una reforma en 1654 se cambió al de Asociación Scouts.

http://www.elheraldo.hn/Sintesis/Lo-mas-leido/Ediciones/2008/11/25/Noticias/Los-scouts-siempre-listos-para-ayudar-a-los-demas

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Manual Scout Iruzun

Sábado 22 noviembre 2008

http://www.soyscout.es/foro/viewtopic.php?f=11&t=1673

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Mochila: Almacén de recursos

Sábado 22 noviembre 2008

http://www.azimut.info/mochila.html

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